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Hiperrealismo musical

Recuperado de https://www.hyde.edu/blog/hyde_school_blog/lo-fi-music-a-secret-to-focusing-during-study-sessions/

Quienes escuchan los vídeos como “lofi beats to study/relax to” o “1 AM Study Session”, además de estudiar, entran a un mundo hiperreal de emociones nostálgicas a causa de los elementos musicales digitales en las composiciones. Las listas de reproducción (playlists) y los vídeos de transmisión en vivo (livestreams) por 24 horas proveen al público música de ambientación, particularmente del género hip hop, que sirve para estudiar y relajarse simultáneamente. Muchos de los comentarios publicados en estos vídeos expresan sentimientos de nostalgia que la música les evoca a los oyentes, que se debe al uso de sonidos que indican imperfecciones, como los siseos de un casete y los crujidos de los tocadiscos, y referencias a cultura popular como caricaturas y música de otras décadas. Esta nostalgia transporta al usuario, mayormente adolescentes y jóvenes adultos, a un espacio temporal no vivido con la integración de efectos auditivos antiguos. Este referente inexistente que transmite la música lofi hip hop se puede explicar con los conceptos de simulación e hiperrealidad de Baudrillard (1988), quien los define como una representación sin referente y un producto que contiene características verdaderas pero carentes de significado, respectivamente. Es decir, una representación simula que expone su referente real, aunque carezca de uno. Por lo tanto, lofi hip hop incorpora simulaciones de elementos anticuados mediante representaciones digitales para evocar sentimientos nostálgicos que remiten a una hiperrealidad: un pasado no vivido ni existente.

Antes de abarcar la historia del género musical y sus interpretaciones, se busca ampliar el conocimiento de la simulación y la hiperrealidad. El ejemplo de Lammers (2018) sirve para entender los conceptos: una bebida de color azul con sabor de frambuesa funciona como simulación, porque su representación (una frambuesa azul) no existe en la realidad. Como no existe una conexión fidedigna entre el sabor y el color, la experiencia es hiperreal, pues la bebida no tiene un referente en la realidad. A estos efectos, la simulación amenaza la realidad y la falsedad, porque con el aumento en niveles de producción y consumo, se pierde aún más la referencia original y solo permanece la representación de lo real. Esta representación de signos reales es la simulación, que sirve de vehículo para la suplantación de lo real: la hiperrealidad. 

Orígenes del lofi

Lofi es una abreviación de “low fidelity” que, de forma sencilla, significa una reproducción no fidedigna y distorsionada. Sin embargo, el concepto de lofi ha trascendido las simples imperfecciones auditivas y ha alcanzado otras manifestaciones en la cultura musical. En la década de los 60, por ejemplo, no se asociaba el lofi con música, sino simplemente con audio de baja calidad. Por lo general, se consideraba un estilo no deseado, un sentimiento que perduró por varias décadas. En los 70, Murray Schafer lo define como señales sobrepobladas, que causa una ausencia de claridad en el sonido (Harper, 2014). Esta conceptualización contrasta con las manifestaciones actuales de lofi, que se consideran minimalistas. Estas yuxtaposiciones proporcionan cómo los avances en medios tecnológicos influencian la conceptualización de los términos, que se abundará más adelante.

En la década de los 80, con el auge de casetes y otras tecnologías de audio, se comienza a relacionar el lofi con grabaciones caseras mediante equipos de audio económicos. Precisamente, en esta década, sale el primer modelo de Akai MPC, un instrumento electrónico que permite el sampling y el sequencing –la integración de porciones de otras pistas desde un solo dispositivo que permite grabar y editar música– y cuyo uso se estandarizó entre los productores de hip hop de los ochenta y noventa, especialmente uno de los precursores de lofi hip hop, J Dilla. Aún en esta década, se considera el lofi como una cualidad no deseada en la música, porque la baja calidad indica falta de experiencia.

En los 90, sin embargo, se comienza a asociar con un género de música específico, el rock alternativo o slacker, caracterizado por la mínima producción para emitir un sonido crudo. Según Jones (2014, p. 47), lofi, en esta década, demuestra cómo los artistas usan estos estilos para responder a las ideologías de una generación y circunstancias tecnológicas. La estética conlleva decisiones específicas para lograr un sonido contrario a lo acostumbrado como símbolo de resistencia a las normativas sónicas. Se reconoce por su uso de sonidos fuertes, retumbantes y amplificados, que no fueron pulidos para alcanzar claridad como en la música convencional. Luego, en los 2000, se refiere a una decisión estética deliberada que aprecia la baja calidad cruda, de producción mínima, poco sofisticada y no pulida (Harper, 2014).

Actualmente, se ha definido el lofi como “la reproducción electrónica de sonidos o imágenes con tecnología que rinde distorsión o imperfecciones no deseadas” (Winston & Saywood, 2019); “una grabación que suena como si fuese producida en un ambiente no profesional” (Jones, 2014); y, “una confluencia de estéticas que aprecian positivamente lo que se percibe como imperfecciones de una pista, enfatizado en las imperfecciones tecnológicas” (Harper, 2014). Estas últimas definiciones aluden a que la estética lofi actual persigue un sonido imperfecto, aunque el artista tenga los medios adquisitivos para realizar una producción musical de alta calidad o hifi (“high fidelity”), que se refiere a una reproducción fiel a la original, cuyos indicadores son la claridad del audio sin sonidos externos ni imperfectos. Se puede argumentar, no obstante, que el lofi trasciende descripciones literales de los sentidos y abarca un comportamiento que define a la generación actual: la búsqueda de un estado de tranquilidad que aumenta la productividad para mantener un balance cognitivo.

Orígenes de lofi hip hop 

El lofi hip hop data desde mediados de los noventa con las contribuciones del productor J Dilla, quien se considera el “padrino del lofi hip hop” por sus ritmos de batería imprecisos que humanizan la composición y la manipulación de bajos para alcanzar una textura granulada sonora (Vox, 2017). Este productor revolucionó el hip hop con la MPC3000 al no utilizar la función de “quantization”, el proceso automático que la máquina emplea para ajustar los ritmos a tiempo. Dilla integró una gama de sonidos, ritmos y muestras que cortaba y acomodaba a su gusto para expandir el límite de su workstation (los instrumentos electrónicos como sintetizadores o los MPC). El sampling (tomar muestras de otras canciones para reestructurar sus ritmos) es una práctica comúnmente utilizada en el género de hip hop para crear un sonido distinto al original. Esta práctica se puede asociar con la nostalgia que evoca el lofi hip hop y, combinado con los cortes y las secuencias electrónicas nuevas, la experiencia auditiva parece transmitir el oyente a un flashback o un sueño, por los sonidos etéreos y audios antiguos que se incorporan. 

Otro artista mencionado acerca de las primeras producciones de lofi hip hop es el productor japonés Nujabes. Con grabaciones que datan hasta el 2001, este productor se influenció de géneros como jazz y hip hop para crear su sonido distintivo (Genius, 2020). Similar a J Dilla, Nujabes era hábil en recrear composiciones mediante el sampling de otras canciones, que asocia aún más el pasado con este género musical. Este ejemplo siguiente muestra sus habilidades al utilizar la canción Ordinary Joe de Terry Callier del 1972 para crear una composición completamente distinta a la original al incorporar más velocidad, un patrón de batería adicional, un ritmo de bajo y un instrumento de viento. Se reconoce cómo el concepto de lofi se comporta como una estética y no como un sonido definido adscrito a un género particular. El lofi hip hop, con los próximos avances tecnológicos, tanto de producción musical como de distribución cibernética, adquiere nuevos conceptos y más prominencia.

Auge en YouTube

Con J Dilla y Nujabes como inspiración, se desprenden los estilos y técnicas de estos precursores a las nuevas generaciones de músicos. Las influencias de ambos artistas están presentes en productores y DJs actuales como eevee, tomppabeats y Jin Sang, según afirma Johnny Laxton, el creador de la página CollegeMusic (Genius, 2020). La música presentada en estas plataformas, aunque inspiradas en los precursores, se puede distinguir como una estética más melancólica y sosegada a las anteriores que, similar al movimiento de los años 90, puede ser una reacción a las tendencias sociales que ocurren actualmente. Wang (2020), por ejemplo, argumenta que el interés por esta música propulsó luego de las elecciones del 2016 en Estados Unidos, lo que puede indicar una búsqueda de escape y pasividad ante una realidad caótica y ajetreada. 

El estudio de Winston & Saywood (2019) describe elementos de audios de lofi hip hop que se publican en los vídeos de transmisión en vivo en YouTube. Algunos componentes incluyen ritmos lentos de 75-80 bpm, sonidos externos e imperfectos incluidos deliberadamente, muestras de canciones antiguas para crear ritmos a base de ellas y referencias a elementos de su niñez como audios de episodios de caricaturas. Este último componente, se argumenta, es de los más fuertes de nostalgia, porque introduce elementos reconocibles para evocar un pasado del oyente. El siguiente comentario ejemplifica uno de los sentimientos comunes expresados por los oyentes de la música:

Why is Lofi so happy yet sad? why does it make me think about the future but reminisce about the past? I feel nostalgia but there isn’t anything nostalgic. It’s a weird feeling, but i love it. (INTENTIONAL FEED, 2020)

Este comentario resalta la ambigüedad de la música, que remite al concepto de hiperrealidad, porque la música no tiene un referente real al fusionar distintos espacios temporales. La siguiente cita de Baudrillard (1988) expone:

When the real is no longer what it used to be, nostalgia assumes its full meaning (p. 5)

Esta cita captura la esencia de lofi hip hop: una añoranza por un espacio temporal inexistente o inalcanzable. Esta hiperrealidad se lleva a cabo con representaciones digitales, que complican el panorama mediático de producción musical.

Representación digital de lo análogo

Winston & Saywood (2019) explican el proceso de “añejamiento” de las producciones: de forma deliberada, se reduce la frecuencia más alta para introducir el efecto especial del vinilo o el casete para dar la impresión del medio análogo. Estas decisiones son las que reconfiguran la composición para introducir la nostalgia mediante tecnologías digitales. Estas representaciones digitales, según Manovich (2006), se emplean mediante tres conceptos: la conversión de analógico a digital (la digitalización), un código común de representación y la representación numérica. Este proceso de digitalización implica cambios en perspectiva de cómo visualizar la música digital.

Por ejemplo, otro principio de Manovich presenta que los medios codificados digitalmente se pueden copiar de manera ilimitada sin degradación. Es decir, teóricamente, si se produce música lofi hip hop digitalmente, nunca existirá un sonido lofi proveniente de una computadora, porque el código no se puede manipular fácilmente. Por lo tanto, los artistas que usan recursos digitales para evocar ese sentido de antigüedad no obtienen un sonido realmente lofi en estas pistas de reproducción. Incluso, se pueden usar infinitamente las mismas reproducciones distorsionadas digitales en diferentes pistas, porque pasan por poca, o ninguna, degradación.

En otras palabras, la música digital lofi, en teoría, siempre es hifi (“high fidelity”), una representación “perfecta” de una imperfección. Lofi hip hop solo puede lograr su componente de baja calidad mediante representaciones y simulaciones de sonidos imperfectos de alta calidad. Al incluir un soundbite del crujido del vinilo, solo es una representación digital de ese sonido y no la experiencia real; por lo tanto, esta experiencia auditiva es hiperreal, porque es una representación tan fidedigna que no se distingue de su referente real. 

Recuperado de http://www.droneuplift.com/is-ppm-analog-or-digital/

Esta hiperrealidad del lofi hip hop sugiere que la autenticidad que busca el género no existe, porque la digitalización causa un deterioro en la memoria colectiva de los sonidos análogos representados en la música. Al alejarse del referente, solo se depende de códigos digitales y filtros para decodificar ese signo indicativo de baja calidad. Sin embargo, como establece McLuhan (1964), “el medio es el mensaje”; es decir, el medio da forma y controla la escala de asociación y acción humana. Este autor expresa, también, que el artista es el único que puede enfrentar la tecnología con impunidad porque está consciente de los cambios en percepción de sentido (p. 9). Este planteamiento concuerda con los análisis anteriores de la producción musical en lofi hip hop, en la que los productores deliberadamente escogen incluir sonidos externos digitales para una ambientación amena y acogedora para los oyentes.

El proceso de digitalización y representación numérica que construye el lofi hip hop ofrece una mirada a nuevas experiencias que se pueden crear digitalmente. Además, estos avances tecnológicos de digitalización se extienden de efectos técnicos y afecta, también, otros procesos cognitivos, pues aportan a la reconceptualización de los términos a través de los años. Por ejemplo, mientras los medios digitales de producción musical se han expandido para ser más accesibles, la definición de lofi se ha ajustado a las nuevas realidades que se presentan. Esta cualidad de música, que originalmente se despreciaba y se descartaba como de aficionados, se ha convertido en una estética prominente en la cultura cibernética, visual y musical. 

Estos nuevos procesos digitales permiten explicar cómo la hiperrealidad se introduce en la vida cotidiana. Los nuevos medios brindan ofrecimientos a la sociedad por sus capacidades particulares que, en este caso, no se podría lograr con medios viejos, como los describe Manovich, refiriéndose a medios que son manipulados por humanos y se ensamblan manualmente. El autor explica que la introducción de nuevos medios crea una nueva cultura del ordenador: “una mezcla de significados humanos e informáticos, de los modos tradicionales en que la cultura humana modeló el mundo y de los propios medios que tiene el ordenador para representarla” (p. 19). Esta nueva cultura se presenta actualmente al convivir con nuevas tecnologías de información e, incluso, inteligencia artificial, el entorno está lleno de representaciones mediadas por tecnologías y no se percibe qué artefacto cultural es producto digital del ordenador o representación fiel de lo “real”. 

Futuras implicaciones

Al tomar en consideración este caso particular de una experiencia hiperreal, se plantea la pregunta: si se continúan propagando dispositivos digitales para crear experiencias simuladas, ¿qué otras experiencias cibernéticas cuentan como hiperreales? Se podría argumentar que, si no todas, la gran mayoría de las experiencias actuales son hiperreales, por la dependencia en las representaciones. Es interesante cómo, aunque sean imágenes con o sin referentes, pueden causar cambios en el comportamiento de forma individual y sociales en el colectivo.

Por ejemplo, un punto interesante sobre el lofi hip hop y su incorporación en la comunidad juvenil es el uso ambiguo de los vídeos y las listas de reproducción para relajo y productividad. Como se ha mencionado, esta ambivalencia indica que los jóvenes encuentran sosiego y tranquilidad mediante estas representaciones digitales en la hiperrealidad. Se sugiere, entonces, que mientras se aluda al imaginario o un referente inexistente, se siente tranquilidad a causa de la lejanía de lo real.

Por lo tanto, se sugiere que los jóvenes buscan desligarse, al menos por un tiempo, de la realidad con estas representaciones digitales. Además, con una cultura de nostalgia emergente (reboots y reencuentros) y altos niveles de ansiedad en los jóvenes, exacerbados por circunstancias sociales, esta música parece ser un movimiento que define a la generación. Este tipo de experiencia puede que sea de los primeros pasos en alcanzar la primera generación completamente digital. Mientras sigan surgiendo nuevos medios digitales que se basan en simulaciones, ¿hasta qué punto se manifestará la hiperrealidad? 

La música lofi hip hop es uno de los ejemplos actuales más relevantes para analizar desde una perspectiva psicológica, comunicacional, musical, entre otras ramas. Este género ha pasado por estados de remediación y reinterpretación, y ha servido como símbolo de resistencia. La independencia de normas musicales estandarizadas se percibe desde la década de los 80 y 90 y, actualmente, se ha confluido con la cultura digital juvenil para representar solidaridad entre los pares oyentes. Aunque sus representaciones digitales son simulaciones, sus efectos cognitivos han sido reales en el público.

Referencias

Baudrillard, J. (1988). Simulacra and Simulations. Stanford University Press, 166-184.

Genius. (2020, Feb 28). How Nujabes Influenced Lo-Fi Hip-Hop | Genius News [Video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=wEo9mGWk6RA&ab_channel=Genius

Harper, A. (2014). Lo-Fi Aesthetics in Popular Music Discourse (Tesis de maestría). Recuperado de https://ora.ox.ac.uk/objects/uuid:cc84039c-3d30-484e-84b4-8535ba4a54f8/download_file?file_format=pdf&safe_filename=AHarper%2B-%2BLo-Fi%2BAesthetics%2BThesis.pdf&type_of_work=Thesis

INTENTIONAL FEED. (2020). Why is Lofi so happy yet sad? [comentario]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=BrnDlRmW5hs&t=734s&ab_channel=Lo-fiMusic

Jones, B. (2014). SIGNIFYING DIY: PROCESS-ORIENTED AESTHETICS IN 1990s ALTERNATIVE ROCK AND HIP-HOP (Tesis de maestría).

Lammers, B. (2018). Hyperreality and Simulacra. In Mediums and Messages: Advancing Communication and Media Studies Inquiry. Retrieved from https://mediumsandmessages.org/2017/11/05/hyperreality-and-simulacra/

Manovich, L. (2006). El lenguaje de los nuevos medios de comunicación. Buenos Aires, Argentina: Paidós.

McLuhan, M. (1964). Understanding Media: The Extensions of Man (pp. 1-18).

Vox. (2017, Dic 6). How J Dilla humanized his MPC3000. [Video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=SENzTt3ftiU&ab_channel=Vox&t=592s

Wang, J. (2020). LOFI HIP-HOP RADIO: BEATS TO RELAX/STUDY TO. The Word, 1(1), 10-23.Winston, E., & Saywood, L. (2019). Beats to Relax/Study To: Contradiction and Paradox in Lofi Hip Hop (1). Journal of the International Association for the Study of Popular Music, 9(2). doi:10.5429/2079-3871(2019)v9i2.4en

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