Categories
Uncategorized

El hashtag #OscarsSoWhite: Herramienta de resistencia discursiva

            Las redes sociales han cambiado el diario vivir de muchas personas, la manera en que interactúan y la información que reciben. Uno de los fenómenos que ha traído consigo las redes sociales es el hashtag. En el 2015, el hashtag #OscarsSoWhite se volvió viral en la red social Twitter. Originalmente este solo buscaba resaltar una crítica a la falta de diversidad en las nominaciones a los premios Oscar de ese año, sin embargo, este se convirtió a largo plazo en un movimiento que terminó cambiando una industria entera. En este ensayo se proponen los siguientes objetivos: exponer cómo funciona un hashtag para generar resistencia discursiva, ilustrar cómo este hashtag cambió el discurso predominante en la industria cinematográfica estadounidense, y reflexionar sobre la razón de su efectividad. La idea general es demostrar como un objeto mediático como el hashtag es capaz de trascender las plataformas digitales, en que fue creado, para generar cambios e influir en la sociedad.

April Reign, creadora del hashtag #OscarsSoWhite
Tweet que dió comienzo al hashtag el 15 de enero de 2015.

            Luego de anunciarse las nominaciones a los premios Oscar, el 15 de enero de 2015, la activista April Reign accedió a su cuenta de Twitter para escribir “#OscarsSoWhite they asked to touch my hair”. Con este “tweet”, el hashtag se volvió viral en tan solo horas. A pesar de esto, el hashtag fue mayormente ignorado hasta el siguiente año, cuando vuelve a coger auge luego del anuncio de las nominaciones. En esta ocasión su mensaje razonó rápidamente con otros usuarios y de inmediato figuras como el director Spike Lee y los actores Will y Jada Pinket Smith expresaron sus intenciones de boicotear la ceremonia de premios de ese año. El motivo del “tweet” original era expresar descontento, ya que las veinte personas nominadas en las categorías de actuación eran blancas. Era la primera vez que esto pasaba desde 1995 y creó gran indignación debido a que varios actores afroamericanos, como David Oyelowo en el filme Selma y Idris Elba en Beasts of No Nation, eran algunos de los favoritos a ser nominados. En ese segundo año de emplearse el hashtag, el discurso creado por el mismo comenzó a tener respuestas inmediatas. Una de las movidas publicitarias de la Academia, para tratar de mitigar el daño que causaba este hashtag a su imagen como institución, fue la publicación de varios “tweets” en los que se resaltaban filmes sobre grupos minoritarios nominados en otras categorías (es decir las que no son de actuación). Esto finalmente no logró su cometido y causó que la Academia se comprometiera a tomar medidas más concretas y contundentes sobre el asunto. A partir de esos primeros dos años, este hashtag se ha convertido en un movimiento que busca denunciar la falta de diversidad en el cine estadounidense. Esto va desde afroamericanos, latinos, asiáticos, personas de la comunidad LGBTTQ+ y mujeres. Además, no se limita al área de la actuación sino a todas las profesiones relacionadas con el cine.

Will Smith, uno de los actores que boicoteó la ceremonia de los premios Oscar, explica desde su perspectiva el hashtag y describe la diversidad como “America’s superpower”.

            Esto nos lleva a la pregunta: ¿Cómo funciona un hashtag? Entender cómo funciona un hashtag implica primero conocer cuál es la lógica de las redes sociales. Van Dijck & Poell (2013) plantean esta llamada lógica de las redes sociales como una teorización de las estrategias, mecanismos y economías relacionadas a las dinámicas de estas plataformas. Esta lógica parte de cuatro principios: programabilidad, popularidad, conectividad y datificación. La programabilidad es la capacidad de una plataforma de redes sociales para activar y dirigir las contribuciones creativas o comunicativas de los usuarios mientras que a su vez estos pueden influir en el flujo de comunicación e información activada por dicha plataforma. La popularidad se refiere a los mecanismos que tienen estas plataformas para controlar cuán popular se vuelve una persona, cosa o idea. La conectividad es la capacidad de conectar el contenido con la actividad de los usuarios y los anunciantes. Finalmente, el principio de datificación es la habilidad de estas plataformas para crear un perfil de sus usuarios en el que conocen sus gustos, actividades en línea, relaciones, etc. Conocer estos principios ayuda a entender cómo funcionan las redes sociales y cómo es posible que el discurso de un hashtag pueda trascender más allá de estas plataformas.

            A partir de esos cuatro principios se debe entender a las redes sociales no como un espacio neutral sino como un espacio completamente manipulable. Para que un hashtag como #OscarsSoWhite tuviera éxito, este necesitaba poner en práctica estos cuatro principios. Esto se puede ilustrar de la siguiente manera. Primero, cuando se utilizó este hashtag por primera vez; la plataforma dirigió ese mensaje a otros usuarios que seguían a April Reign en esa red social, cumpliendo así con el principio de programabilidad. Segundo, una vez coge auge y se hace viral el hashtag; este ya cumple con el principio de popularidad. Tercero, el hashtag comienza a llegar a usuarios que siguen cuentas relacionadas al cine u otros usuarios que han compartido el hashtag, de esta manera se cumple con el principio de conectividad. Cuarto, una vez el hashtag se ha hecho viral, todos esos usuarios que compartieron el mismo se convierten en datos. Esto quiere decir que la plataforma recopila quien compartió el hashtag y los comentarios que publicó con el mismo. Esta información luego llega a otras industrias como la publicidad y es utilizada para dirigir anuncios personalizados a cada usuario. De esta manera se ilustra cómo un hashtag es capaz de llevar su mensaje de manera rápida y efectiva. A su vez ayuda a entender por qué unos hashtags son más efectivos que otros. Una vez se entiende esto, ahora es posible examinar como el hashtag genera resistencia discursiva.

            El hashtag #OscarsSoWhite lejos de ser una simple critica a las nominaciones de los premios Oscar, se ha convertido en un pretexto para señalar y criticar el discurso de una industria entera. La industria cinematográfica estadounidense se ha destacado desde sus comienzos por contar historias de personas blancas. A pesar de que Estados Unidos tiene una gran combinación de razas y etnias en su composición poblacional; rara vez se han hecho filmes sobre esos diversos grupos minoritarios, sin embargo, esto no quiere decir que no se han contado historias sobre estos grupos. El problema es que la producción de estas historias ha sido limitada por el pretexto de que no son rentables. El cine como toda industria subsiste por sus ganancias y durante décadas ha predominado la idea de que solo las películas contadas por personas blancas son rentables. La razón por la cual utilizo la palabra “contadas” es debido a que para los estudios lo que limita la rentabilidad de una película no es la historia sino quién la cuenta. Esto se puede ejemplificar con tres filmes: The Good Earth (1937), Breakfast at Tiffany’s (1961) y West Side Story (1961). En el caso de The Good Earth, el filme trata sobre una familia de granjeros chinos. A pesar de esto, los mismos fueron interpretados por actores blancos ya que se consideraba más rentable. En Estados Unidos, el filme terminó siendo el tercer filme con mayor recaudación en taquilla ese año. Por su parte, en Breakfast at Tiffany’s el vecino de la protagonista es un personaje asiático que es interpretado por el actor estadounidense Mickey Rooney. Para esta actuación se requirió la utilización de maquillaje y prostéticos para recrear los rasgos faciales de una persona japonesa. A pesar de que esta interpretación ha resultado controversial, el filme es considerado un clásico del cine estadounidense. Con West Side Story la misma historia se repitió. En este caso el filme trata sobre la rivalidad entre dos pandillas, una de estas siendo de puertorriqueños. Estos personajes fueron interpretados mayormente por personas blancas, quienes utilizaron maquillaje para oscurecer su tono de piel.  La única excepción a esto fue el personaje de la protagonista, María. Este es interpretado por la actriz estadounidense Natalie Wood, quien, siendo el personaje de mayor importancia, luce más blanca que el resto de los personajes puertorriqueños. En Estados Unidos, el filme culminó obteniendo la mayor recaudación en taquilla ese año. Estos tres filmes no solo ilustran que para la industria las historias relacionadas a grupos minoritarios sí son rentables, lo que les resulta no rentable es que estas sean contadas por los grupos mismos. Además, estos tres filmes fueron escogidos no solo por su éxito comercial sino por el éxito que tuvieron en los premios Oscar, donde estuvieron nominados y ganaron varios premios cada uno.

            El hashtag se encarga de combatir este trasfondo histórico y logra demostrar que los filmes con mayor diversidad sí son rentables. Esto se demuestra con el éxito de varios filmes como Coco (2017), Get Out (2017), Black Panther (2018). Coco, filme sobre la cultura mexicana, fue el segundo filme animado con mayor recaudación en la taquilla estadounidense en su respectivo año. Get Out, filme de horror escrito y dirigido por un afroamericano, se convirtió en un éxito inesperado ya que con un presupuesto de tan solo unos 4.5 millones logró recaudar alrededor de 255 millones a nivel mundial, de esos 176 millones siendo entre Estados Unidos y Canadá. Por su parte, Black Panther, filme dirigido y con un elenco mayormente de afroamericanos, ocupa hasta el momento la posición número 12 en la lista de filmes con mayor recaudación en taquilla en la historia. Estos filmes fueron realizados luego de la creación del hashtag. Además de ser exitosos en términos comerciales, estos tres filmes estuvieron nominados y ganaron varios premios Oscar. Esto ayuda a contrarrestar el argumento de que a mayor diversidad menor rentabilidad, sin embargo, esto trae un factor importante a la conversación.

            La publicidad de un filme es sumamente responsable por el éxito que este tenga. Esto no solo aplica al éxito comercial sino también a las posibilidades que tiene un filme de conseguir premios. La industria cinematográfica estadounidense está configurada de tal manera que se dificulta que las personas conozcan de muchos de los filmes realizados por grupos minoritarios, sobre todo si se trata de cine independiente. En Estados Unidos se realizan miles de filmes al año, por tanto, es natural que no todos consigan el mismo nivel de atención. Es parecido al principio de popularidad de las redes sociales, el contenido con mayor popularidad tiene más posibilidades de éxito y reconocimiento. Uno de los efectos de este hashtag ha sido precisamente visibilizar a estos filmes que antes eran ignorados. En el caso particular de los premios Oscar, los filmes nominados siempre han dependido de campañas publicitarias exitosas. Luego de la creación de este hashtag, filmes como Moonlight (2016), Fences (2016) y Blackkklansman (2018) han logrado conseguir tanto nominaciones como premios. Todos estos filmes fueron dirigidos e interpretados mayormente por un elenco de personas afroamericanas. El hashtag ha creado presión en la Academia como institución y también en las agencias publicitarias envueltas en la promoción de los filmes. El mensaje es que estos filmes, al menos, deben estar en consideración. El mayor cambió en las nominaciones hasta el momento ocurrió en el 2019. Algunos plantean que cuatro años es el tiempo promedio de creación de una película desde su idea hasta la culminación de su producción. Parece haber relación entre esto y la diversidad en nominaciones en ese año, cuatro años después de la creación del “hashtag”. El filme con mayor cantidad de nominaciones ese año fue Roma, una producción mexicana. Esta por su parte tuvo una gran campaña publicitaria por la compañía Netflix que llevaba varios años tratando de insertarse en la conversación de estos premios cinematográficos. La promoción tan efectiva de ese filme provocó que aún personas que no siguen de cerca el cine supieran de la película. El resultado de esta campaña publicitaria terminó consiguiéndole 10 nominaciones y 3 premios Oscar.

            Otro aspecto que busca resaltar el hashtag es la escasa cantidad de mujeres directoras en la industria. En los 92 años de historia de la Academia, hasta el momento, solo se han nominado a 5 mujeres en la categoría de dirección, de estas solo una ganó el premio. También, solo una de esas nominaciones ocurrió luego de la creación del hashtag. Aunque hasta el momento no se han manifestado cambios significativos en cuanto a los premios Oscar, si se han manifestado cambios en la industria. En los pasados años, se ha visto no solo una mayor producción de filmes dirigidos por mujeres sino también mayor publicidad hacia los mismos. Entre estos filmes se puede destacar a: Lady Bird (2017), Can You Ever Forgive Me? (2018) y The Farewell (2019). Estos filmes son solo un ejemplo del creciente auge de producciones dirigidas por mujeres. Lo realmente significativo es poder ver como estos filmes se han hecho visibles y ya se han vuelto parte esencial de la conversación sobre que filmes serán nominados a los premios Oscar. Ahora mismo entre los filmes que han sonado con mucho auge para recibir nominaciones en la próxima ceremonia se encuentran: Nomadland, One Night in Miami, Promising Young Woman y First Cow. Todos estos filmes son del año 2020 y eventualmente se sabrá cuales fueron reconocidos por la Academia y cuáles no. Lo que es importante destacar es que la presencia de mujeres directoras se ha multiplicado luego del hashtag y la industria se ha dirigido a normalizar el que una mujer ocupe el rol de dirección.

            Ante la presión generada por el hashtag y una continua disminución en ratings, la Academia se comprometió a tomar medidas concretas para responder a las críticas. Una de estas estaba relacionada a los miembros que componen la Academia. Cuando se creó el hashtag inicialmente, la composición de esta institución consistía en un 92% de personas blancas y en un 75% de hombres. La predominancia de hombres blancos se veía como una de las causas por la falta de diversidad en las nominaciones. Hasta el momento estos números han cambiado a un 84% de personas blancas y a un 68% de hombres. Cada año estos números siguen disminuyendo, esto en búsqueda de que la institución logre alcanzar una composición más diversa y balanceada. Esta fue una de varias medidas que ha adoptado la Academia como repuesta.

Anuncio de la más reciente medida que ha tomado la Academia para incentivar mayor diversidad en los filmes nominados

 El 8 de septiembre de 2020, la Academia anunció una serie de requisitos para que un filme pueda ser nominado a la categoría de mejor película. Al esta ser la categoría más importante de la ceremonia se entiende influirá en las nominaciones de todas las categorías en general. Estos requisitos buscan influir a largo plazo en obtener una industria con filmes más diversos en los que diversos grupos minoritarios se vean representados. Esta medida consiste en 4 requisitos, que a su vez se pueden dividir en dos grupos. Primero, los que proponen estándares para alcanzar una representación más inclusiva en el cine. Segundo, los que buscan impulsar empleos más inclusivos en la industria. La primera categoría de estos requisitos es el grupo A, esta lidia con las historias y personajes. Para cumplir con la misma, un filme necesita cumplir con al menos uno de tres requisitos: tener un personaje protagónico o un rol secundario significativo que sea de un grupo étnico o racial poco representado, que al menos 30% de su elenco secundario o roles menores sean de al menos dos grupos poco representados, o que la temática o trama principal gire en torno a un grupo minoritario. La segunda categoría es el grupo B, esta impacta los grupos creativos y de producción detrás de la creación de un filme. La misma les exige a los filmes cumplir con una de tres cosas: al menos dos jefes de departamento (como edición, dirección, vestuarios, etc) deben ser de grupos minoritarios, al menos 6 personas en el equipo de filmación (excluyendo asistentes de producción y puestos “entry-level”) deben ser de grupos minoritarios, o al menos un treinta por ciento del equipo de filmación debe ser de grupos minoritarios. La tercera categoría es el grupo C, esta exige a las compañías de producción ofrecer oportunidades de internados (con salario) y contratar personas en esas posiciones (números varían dependiendo cuán grande es la compañía) que pertenezcan a algún grupo minoritario. La cuarta y última categoría es el grupo D, la cuál impacta a los trabajos relacionados con mercadeo, publicidad y distribución. Para poder cumplir con esta, las compañías deben tener múltiples ejecutivos “senior-level” que pertenezcan a algún grupo minoritario.

Esta medida ha sido hasta el momento la más contundente que ha tomado la Academia como respuesta, sin embargo, los efectos de esta aún se desconocen. La misma no entrará completamente en efecto hasta el año 2024. Hasta ese momento, la Academia estará solicitando a los cineastas, de los filmes sometidos a consideración, que mediante un cuestionario indiquen con cuantos de esos requisitos cumple su filme. Esto para ir analizando cuán efectiva es la medida y revisar las brechas que haya en esta. Desde su anuncio esta medida ya ha sido objeto de críticas. Por su parte, muchas otras personas han visto esta respuesta de la Academia como un intento genuino de atender el problema señalado por el hashtag #OscarsSoWhite.

            Ya expuesto cómo funciona un hashtag para generar un discurso efectivo en contra del status quo, queda preguntarse cuales son las razones de su efectividad. Un discurso mediático no puede ser efectivo si no existen las condiciones idóneas para que este mensaje gane popularidad y las personas se identifiquen con ese reclamo. En el caso de #OscarsSoWhite este no logró tener efectividad cuando surgió inicialmente. Las personas comenzaron a responder al mismo el siguiente año cuando vieron que el problema se estaba repitiendo. Esto hizo que las personas vieran un patrón y fue tiempo suficiente para que pudieran entender el mensaje que quería transmitir el mismo. Inicialmente, una de las posibles explicaciones por los cuales no tomó suficiente auge puede ser porque se malentendió el mensaje que quería transmitir el mismo.

April Reign recuenta la creación del hashtag y destaca que la diversidad no es suficiente. Se debe aspirar a que todos los grupos alcancen paridad y equidad.

 Toda premiación está cargada de subjetividad. Esto quiere decir que lo que una persona o colectivo entiende como lo “mejor” no necesariamente será percibido de esa manera por todo el mundo. Muchos detractores del hashtag buscaban señalar que se habían reconocido personas afroamericanas y de grupos minoritarios en el pasado. Según sus planteamientos sería injusto que una persona sea nominada solamente por su color de piel. Estas críticas demuestran la facilidad con la que el discurso de un objeto mediático como el hashtag se puede tergiversar o perder. En una entrevista la creadora del hashtag dijo: “Yo creo en la meritocracia; lanza una red amplia, nomina a las personas más talentosas y calificadas, y la mejor persona debería ganar. Pero si no estás viendo las películas entonces no se puede estar seguro de haber visto a los más talentosos o calificados”. Esto quiere decir que el reclamo inicial del hashtag era presionar a que la Academia considerara filmes más allá de los que típicamente consideran. Se puede pensar que este mensaje razonó con muchos de los usuarios de la red social Twitter debido a que plataformas como esta han promovido una sociedad cada vez más multicultural. La multiculturalidad es la convivencia de diversas culturas en un mismo espacio. Las redes sociales han tenido el efecto de crear una sociedad cada vez más expuesta al multiculturalismo. Por tanto, es más fácil tener acceso e identificarse con los puntos de vistas de diferentes grupos.

 Los premios Oscar se deben entender como un reflejo de la industria cinematográfica estadounidense. Esto quiere decir que el hashtag #OscarsSoWhite no se limita a la Academia como institución, sino que se extiende a la industria completa. Lo que comenzó como una simple reacción a unas nominaciones, terminó cambiando la perspectiva de una industria entera. Este hashtag llegó para quedarse y en los próximos años seguirá siendo una herramienta para seguir promoviendo un cine más diverso e inclusivo. A su vez, la discusión de este hashtag es solo una excusa para demostrar el poder que tiene este objeto mediático. Un hashtag hizo que una institución de más de 90 años como la Academia respondiera al mismo, hizo que los estudios reflexionaran su postura en cuanto a la rentabilidad de filmes con mayor diversidad, provocó que estos filmes dejen de ser ignorados y sean más visibles a un público que antes ni siquiera sabía de su existencia. Hasta el momento son muchos los logros significativos de este hashtag, lo que enfatiza una vez más en la efectividad e influencia que ejerce en nuestra sociedad.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *